En el interior del templo los aventureros se enfrentaron a un grupo de muertos vivientes que fueron derrotados por Amfortas y los tentáculos invocados por Nittha.
En otra sala Ash se coló por una tubería para descubrir que el Ulgurstasta ya había sido convocado y que estaba protegido por una extraña fuerza.
El grupo llegó a un altar a Kyuss donde descansaban los pergaminos apostólicos, que brillaban con una
Allí les atacó Bozal Zahol, un clérigo de Kyuss, posiblemente el que invocó al horrendo apóstol. El maligno sacerdote envió varios monstruos convocados mientras se defendía con una concha que no dejaba que le tocaran. Amfortas disipó la esfera para que Ananke y Tazón pudieran atacar al malvado Tiflin. Bozal estuvo a punto de matar a Ananke con un poderoso conjuro, pero, al final, Tazón asestó un poderoso golpe que mató al clérigo.
Los aventureros fueron incapaces de mover de su sitio los pergaminos así que siguieron explorando, aun había dos presencias malignas. Una sabían que era el Ulgurstasta, pero ¿la otra?
En la habitación de Bozal descubrieron el zombie de Lahaka, la hermana de Ekaym.
Allí, Ash trató de abrir un cofre enorme que tenía pintada una escena de gente siendo devorada por gusanos. La poderosa trampa del cofre absorbió a gnomo, que dejó todas sus pertenencias y apareció mágicamente en la pintura.
Alertado, Tazón trató se romper el cofre con la espada, pero también fue absorbido, luego Ananke lo intentó con el tridente, esfumándose también. Nittha lo quemó con una bola de fuego, pero no pudo resistir el hechizo del cofre.
Desesperado, Amfortas invocó la Justicia Divina de St.Cuthbert y aumentó de tamaño. Tomó la espada de Tazón y rompió el cofre, liberando a sus compañeros y todos los tesoros del maligno clérigo.
Tras esto enviaron a Piticli a llamar a su patrocinador con una nota acerca del descubrimiento.
Ekaym, a su llegada, les proporcionó los medios para leer los pergaminos apostólicos y las cartas de Bozal. Su mecenas también portaba malas noticias, había tratado de avisar a Eligos, pero nadie le abrió. Ni siguiera Pollard su fiel mayordomo.
En las cartas Bozal se dirige a un personaje llamado la Matriarca de las Orugas, y en ellas le habla del asesinato de Theldrick y del plan que tiene para Loris Raknian. Al parecer, le había prometido la inmortalidad, mediante un ritual que requería de un Ulgurstasta.
Al examinar los pergaminos, los aventureros descubrieron que la esfera protectora de energía mágica y negativa del Apóstol de Kyuss solo podía ser abierta a voluntad por el invocador.
También descubrieron en ellos en qué consistía el ritual del que hablaba Bozal. Si el Ulgurstasta devoraba a un campeón ante un gran público, los creyentes de Kyuss obtendrían la vida eterna y los no creyentes serían castigados. Los castigados muertos se alzarían para servir a los creyentes.
Temerosos de que el otro mal oculta pudiera terminar el ritual, y ante la realidad de que no tenían medios para romper la esfera protectora, decidieron terminar con el último habitante del templo.
Ese habitante no era otro que un horrible demonio informe que exudaba ácido y que estuvo a punto de matarlos con dos poderosos conos de escarcha. Nittha tubo que socorrer a Amfortas con una poción, mientras el resto trataba de escapar. Sin embargo el monstruo invocó un muro de hielo que retuvo al grupo.
Desesperada Nittha lanzó unos poderosos proyectiles mágicos a máxima potencia usando sus habilidades y el cetro de Zyrxog. Luego Tazón cargó con todo el poder de la justicia para castigar al horrible demonio y devolverlo al Abismo que lo engendró.
Exhausto, el grupo regresa al cenobio, para descansar y prepararse para le combate del día siguiente. Sabedores que el Ulgurtasta aun duerme bajo la Arena....