martes, 11 de diciembre de 2007

Los secretos bajo la arena

Asistentes: Amfortas el clérigo de San Cuthbert(Enrique), Ash el pícaro espadachín y robaconjuros (David), Ananke el Espartano(Juanlu), Nittha la maga (Inma) y Tazón el paladín (Maraña).

En el interior del templo los aventureros se enfrentaron a un grupo de muertos vivientes que fueron derrotados por Amfortas y los tentáculos invocados por Nittha.
En otra sala Ash se coló por una tubería para descubrir que el Ulgurstasta ya había sido convocado y que estaba protegido por una extraña fuerza.
El grupo llegó a un altar a Kyuss donde descansaban los pergaminos apostólicos, que brillaban con una luz verde fantasmagórica y emitían un rayo hacia unas dobles puertas.
Allí les atacó Bozal Zahol, un clérigo de Kyuss, posiblemente el que invocó al horrendo apóstol. El maligno sacerdote envió varios monstruos convocados mientras se defendía con una concha que no dejaba que le tocaran. Amfortas disipó la esfera para que Ananke y Tazón pudieran atacar al malvado Tiflin. Bozal estuvo a punto de matar a Ananke con un poderoso conjuro, pero, al final, Tazón asestó un poderoso golpe que mató al clérigo.
Los aventureros fueron incapaces de mover de su sitio los pergaminos así que siguieron explorando, aun había dos presencias malignas. Una sabían que era el Ulgurstasta, pero ¿la otra?
En la habitación de Bozal descubrieron el zombie de Lahaka, la hermana de Ekaym.
Allí, Ash trató de abrir un cofre enorme que tenía pintada una escena de gente siendo devorada por gusanos. La poderosa trampa del cofre absorbió a gnomo, que dejó todas sus pertenencias y apareció mágicamente en la pintura.
Alertado, Tazón trató se romper el cofre con la espada, pero también fue absorbido, luego Ananke lo intentó con el tridente, esfumándose también. Nittha lo quemó con una bola de fuego, pero no pudo resistir el hechizo del cofre.
Desesperado, Amfortas invocó la Justicia Divina de St.Cuthbert y aumentó de tamaño. Tomó la espada de Tazón y rompió el cofre, liberando a sus compañeros y todos los tesoros del maligno clérigo.
Tras esto enviaron a Piticli a llamar a su patrocinador con una nota acerca del descubrimiento.
Ekaym, a su llegada, les proporcionó los medios para leer los pergaminos apostólicos y las cartas de Bozal. Su mecenas también portaba malas noticias, había tratado de avisar a Eligos, pero nadie le abrió. Ni siguiera Pollard su fiel mayordomo.
En las cartas Bozal se dirige a un personaje llamado la Matriarca de las Orugas, y en ellas le habla del asesinato de Theldrick y del plan que tiene para Loris Raknian. Al parecer, le había prometido la inmortalidad, mediante un ritual que requería de un Ulgurstasta.
Al examinar los pergaminos, los aventureros descubrieron que la esfera protectora de energía mágica y negativa del Apóstol de Kyuss solo podía ser abierta a voluntad por el invocador.
También descubrieron en ellos en qué consistía el ritual del que hablaba Bozal. Si el Ulgurstasta devoraba a un campeón ante un gran público, los creyentes de Kyuss obtendrían la vida eterna y los no creyentes serían castigados. Los castigados muertos se alzarían para servir a los creyentes.

Temerosos de que el otro mal oculta pudiera terminar el ritual, y ante la realidad de que no tenían medios para romper la esfera protectora, decidieron terminar con el último habitante del templo.
Ese habitante no era otro que un horrible demonio informe que exudaba ácido y que estuvo a punto de matarlos con dos poderosos conos de escarcha. Nittha tubo que socorrer a Amfortas con una poción, mientras el resto trataba de escapar. Sin embargo el monstruo invocó un muro de hielo que retuvo al grupo.
Desesperada Nittha lanzó unos poderosos proyectiles mágicos a máxima potencia usando sus habilidades y el cetro de Zyrxog. Luego Tazón cargó con todo el poder de la justicia para castigar al horrible demonio y devolverlo al Abismo que lo engendró.
Exhausto, el grupo regresa al cenobio, para descansar y prepararse para le combate del día siguiente. Sabedores que el Ulgurtasta aun duerme bajo la Arena....

Los juegos del campeón

Asistentes: Amfortas el clérigo de San Cuthbert(Enrique), Ash el pícaro espadachín y robaconjuros (David), Ananke el guerrero espartiano(Juanlu), Nittha la maga (Inma) y Tazón el paladín (Maraña).

Tras descansar y curar las heridas, los aventureros reciben la invitación de Eligos para cenar en su casa y hablar de sus descubrimientos.
El mago les revela varias cosas:
- Parece ser que la Era de los Gusanos tiene que ver con la liberación de un semidios llamado Kyuss, señor de los muertos y los gusanos.
- Su culto es pequeño, pero parece ser que con su alianza con la Tríada de Ébano ha proporcionado un mayor número de aliados
- La Era de los Gusanos es una serie profecías que data de más de mil años y que aparece en muchos escritos como El Necronomicón, El Libro de la Oscuridad Vil o los Pergaminos Apostólicos.

Al oir hablar de los Pergaminos Apostólicos el grupo cuenta a Eligos que Loris Raknian, dueño de a arena contratado a Zyrxog para matarles y para encontrar los Pergaminos Apostólicos.
Es en ese momento cuando el mago les urge para infiltrarse en la arena, para descubrir qué trama Loris Raknian.
Si el guerrero retirado a obtenido los Pergaminos Apostólicos puede realizar un ritual para invocar a un Ulgurstasta, una horrible oruga capaz de tragarse personas vivas y regurjitarlos como muertos vivientes.
Debido a que se van a celebrar los juegos del campeón, este es un buen momento para infiltrarse como gladiadores
Para ello el mago pone en contacto al grupo con su amiga Celeste. Ella les presentó a Ekaym, un hombre interesado en contratar gladiadores para los Juegos del Campeón. Ekaym trajo con él un guardaespaldas proveniente de la lejana Espartia llamado Ananke, que también se uniría al grupo en esta nueva aventura.
Con la ayuda de Ekaym los aventureros se apuntan a los Juegos con el nombre de "El Azote de Gusanos"
El primer día de combates se tienen que enfrentar contra otros tres grupos de gladiadores:
la arqueras elfas de Auriga Arcana; la Venganza de los Baldíos, formado por un druida bárbaro y sus guardaespaldas gnolls y La Escuadra de Zafiro compuesta por un Janni y otros jinetes de los desiertos.
Al comienzo, los aventureros se destaparon su botella Siemprehumeante para ocultarse. El truco funcionó y los otros gladiadores comenzaron a luchar entre ellos. Ash estuvo hostigando a las arqueras elfas, mientras luchaban con los gnolls. El Janni se enzarzó con el bárbaro, que se había convertido en un cocodrilo, y los jinetes iban y venían atacando a la galopada.
Ananke ayudó al Janni a acabar con el druida, matándolo de un solo golpe.
Nittha invocó a varias criaturas y atrapó a las elfas con los temibles tentáculos de Evard.
Al final Ananke y Tazón tuvieron que enfrentarse a los jinetes y consiguieron que se rindieran.
Por su parte, Auriga, la lider de la elfas también se rindió para que Nittha liberara a sus amigas de los tentáculos. A pesar de ello la maga dudó si cumplir su palabra, pero al final liberó a las elfas.

Tras el combate, Ekaym les reveló que él también necesitaba que alguien se infiltrara en la arena para descubrir qué sucedió a su hermana desaparecida. Lahaka había sido amante de Raknian antes de desaparecer.
Investigando el grupo descubre que Lahaka había sido infiél a Raknian con Auric, el campeón actual de los juegos.
Comenzaron a investigar por la noche, por la zona de servicio, allí todo parecía normal salvo por un loco que hallaron en el patíbulo.
Es loco también estaba sordo, lo que no fue un problema para Amfortas, que le curó con un pergamino. El loco hablaba continuamente de un demonio y de gusanos. Esto llevó al grupo a examinar más a fondo la zona. En la bodega hallaron una puerta secreta que llevaba a una escalera que olía a muerte.
No tuvieron más tiempo y se marcharon antes de que empezara el día.
Tras descansar aprovecharon el día de descanso para examinar los subterreneos por varios túneles sumergidos usando respiración acuática.
Allí descubrieron a un grupo de necrófagos que infectaron con su enfermedad a Ananke, y que requirió de la ayuda de Amfortas para superarla.
Tras esta lucha encontraron una tubería de desagüe que ascendía hacia lo desconocido. Cuando se acercaron a explorar fueron sorprendidos por gelatinas ocres. Un de ellas atrapó a Nittha. En un vano intento de ayudarla, Amfortas, Tazón y Ananke hirieron a la goliat que, al liberarse, advirtió que iba a lanzar una bola de fuego. Sólo Amfortas se apartó. La maga no se lo pensó y soltó la esfera de llamas, hiriendo también a sus propios compañeros. Al final, entre todos acabaron con ellas.
El desagüe llevaba a un templo oculto de Kyuss. Al fin habían llegado a su destino.
En el templo fueron atacados por varios Engendros de Kyuss, que consiguierom infectar a Amfortas. A duras penas el clérigo se extrajo el gusano antes de que llegara a su cerebro.