miércoles, 7 de febrero de 2007

El fin de Grallak

Asistentes: Amfortas(Enrique), Nitha(PNJ), Tar(Miguel), Ash(David), Tagar(PNJ) y Krath(Javi)

Tras un pequeño descanso de algunos minutos (que pareció durar semanas). reemprendimos la exploración de las mazmorras del templo de Erythnull, en busca de respuestas y de la criatura llamada Grallak Kur, a la que Theldrick describía en su diario.

Aun teníamos que superar a los grimlocks guardianes de la sala que se abría ante nosotros. Nos tomamos unos segundos para planificar una buena estrategia y conseguimos abatirles antes de que se dieran cuenta de qué estaba pasando.

Lamentablemente, el ajetreó alertó a más guardias, y no tuvimos más remedio que enfrentarnos a ellos y , lo que es peor, a uno de los campeones del templo: un terrible bárbaro grimlock, enfundado en un camisote de mallas de mithril y con un hacha prácticamente tan grande como él que bajó cargando y saltando desde su recinto de meditación y llámandonos 'demonios venidos a ponerles a prueba'. Por algun antiguo odio racial, o simplemente por que era el que le pillaba más cerca, el terrible bárbaro decidió enfocar toda su furia en vuestro querido y heróico gnomo, lanzando terribles golpes con su hacha una y otra vez. Milagrosamente, cuando Ash estaba ya al borde de desplomarse, los continuos y coordinados ataques de todo el grupo consiguieron agotar la resistencia del bárbaro, que sufrió quemaduras, cortes, impactos de flecha y de energías arcanas y que, finalmente, se desplomó.

Aprovechamos el respiro para rearmarnos, curar nuestras (abundantes, al menos en mi caso) heridas y registrar las habitaciones. Tras ello, seguimos el largo pasadizo que salía de esa zona y llevaba diréctamente a la sala donde Grallak estaba esperándonos!.

Se trataba de otro grimlock, pero este era una auténtica abominación, tatuajes y marcas a fuego surcaban su piel y en las cuencas de los ojos, que normalmente tienen vacías los grimlocks, se había grapado unos ojos (que probablemente pertenecieran a algun visitante anterior del templo). Profiriendo amenazas e invocando a Erythnull, arengó a sus esbirros contra nosotros y comenzó un nuevo combate.

Los esbirros de Grallak no supusieron un problema y fueron cayendo uno tras otro alcanzados por nuestras espadas, flechas y explosiones arcanas. Grallak en cambio, se defendió con uñas y dientes, atrincherándose al fondo de la sala, en una zona elevada y acosándonos con sus conjuros. El primero que se intentó acercar a él, Ash, sufrió las heridas de 'Agonía', un miedo sobrenatural y una explosión sónica que también aturdió a Tagar que había conseguido aproximarse. Aun así iba recibiendo heridas de nuestros arquero, brujo y mago que lo acosaban sin descanso. Finalmente, en un intento por retirarse, invocó una niebla mágica y, camuflado por ella, desapareció. Afortunadamente, Krath, con sus habilidades taumatúrgicas, consiguió localizar su posición y nos abatimos sobre él hasta que cayo bajo nuestras armas, profiriendo maldiciones y gritándonos que nada de lo que hicieramos cambiaría nada y que la era de los gusanos ya había llegado.

Por si esto fuera poco, entre sus posesiones encontramos un pergamino con una profecía que aseguraba que pronto el campeón de la tríada se alzaría del pozo oscuro... malos presagios.

1 comentario:

Thelma dijo...

Pobre Ash... si es que... siempre se meten con los más pequeños !!!!

En la próxima partida dejo sin cortezas al master !!!!

:)